Defensa de ciegas

Introducción a la Defensa de ciegas. Por qué, cuándo y cómo defendemos nuestras ciegas.

¿Por qué es importante defender las ciegas?

Por desgracia, no somos los únicos jugadores que lo haremos.

Si nosotros robamos las ciegas de los demás, pero no defendemos las nuestras, estaremos perdiendo cuando ponemos la ciega grande lo que robamos a nuestros oponentes. Por este motivo, a partir de ahora, además de intentar robar las ciegas de los rivales, empezaremos a defender las propias.

¿Cuándo debemos defender nuestras ciegas?

Hemos visto que defender nuestra ciega es importante. Ahora necesitamos saber cuándo debemos defenderla, ya que nuestros oponentes no van a estar robando las ciegas siempre que suban preflop. A veces, simplemente subirán porque tienen una mano fuerte y quieren ganar todo lo posible con ella.

Emplearemos la defensa de ciegas cuando estemos en una de las ciegas y el bote llegue subido por un rival que haya abierto la mano en la ciega pequeña (SB) o en última posición (BTN).

Ésta es la situación en la que nuestros oponentes aprovecharán para robar las ciegas. Si la subida viene de primeras posiciones o de posiciones medias, a pesar de que nosotros estemos en una de las ciegas, debemos pensar que es una subida con una mano fuerte.

¿Cómo defendemos nuestras ciegas?

Defender las ciegas consiste en resubir más manos preflop. Para intentar robar nuestra ciega, nuestros oponentes abrirán con manos peores de lo normal.

Esto hace que resubir con más manos de las que resubimos habitualmente sea mejor. Nuestro oponente tiene que elegir si igualar nuestra resubida con manos peores de lo normal o abandonar todas sus manos medias y débiles. En ambos casos, nosotros salimos ganando.

Defender la ciega igualando una apuesta no es buena idea, ya que demostramos claramente que tenemos una mano mediocre.